(Português do Brasil) [Case SENAR] Realidade virtual na educação: um mundo de possibilidades sem sair da sala de aula

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Las EdTechs están de moda

“Hasta 2030 las mayores empresas en la internet serán de educación.” La declaración del futurista Thomas Frey, hecha hace dos años, parece haber reverberado en Brasil. Las empresas de EdTech se destacan en el mapeo hecho por la Asociación Brasileña de Startups, en la cabecera de la lista de segmentos con mayor número. Son 364 startups (el 7,8% del total), pero el número máximo está lejos de expresar todo el potencial de este mercado. China lo puede decir. Solo la capital, Pekín, tiene 3 mil EdTechs, segundo un estudio de Native Ventures. “El camino de Brasil como nación es invertir en educación y la tecnología es un aliado imprescindible para ganar escala”, dice Luiz Alberto Ferla, fundador y CEO de DOT digital group, referencia en EdTech. En la entrevista a continuación el empresario va a hablar por qué cree que las EdTechs están de moda.

¿Cómo usted ve el crecimiento del mercado de educación y tecnología?

Luiz Alberto Ferla – Todo el universo digital creció mucho en los últimos años. Las mayores empresas del mundo, Amazon, Apple, Google, están enfocadas en tecnología. En el sector de la educación también tuvimos gran impacto del medio digital. Hoy todas las grandes instituciones educativas tienen EaD. La expectativa es que en el máximo de dos años el número de alumnos que hacen la enseñanza superior vía internet sea mayor del que presencialmente. Esa transformación ocurre no solo en la enseñanza formal, pero también en la educación corporativa, con el uso de plataformas tecnológicas para entrenamiento.

Una investigación de ABRStartup muestra que existen 364 startups en EdTech en Brasil. Es el mayor número entre todos los segmentos. ¿Están las EdTechs de moda?

Ferla – Creo muchísimo en este mercado. No podría ser diferente, pues estoy hace 23 años en él. Mi primer cliente fue el Instituto Friedrich Naumann, de Alemania. Luego, hice un curso virtual sobre emprendedurismo en el final de la década de los 90, época en que la conexión de la internet era discada y solo para pocos. Sin embargo, algunas horas luego de la divulgación se agotaron las 2500 plazas. El potencial del mercado brasileño es muy grande. Primero, porque siempre habrá personas que se registrarán en la enseñanza formal; y, segundo, porque las organizaciones exigen colaboradores más actualizados.

¿Cómo la tecnología entra en este proceso?

Ferla – Un país como Brasil, con muchas deficiencias en la educación, solo logrará las inversiones necesarias y ganar escala con la tecnología. Es la tecnología que ayudará Brasil a mejorar su nivel educativo y, consecuentemente, la productividad y la competitividad. Las grandes potencias mundiales son los países que invirtieron mucho en educación. Corea del Sur y Singapur, que se destacan mucho hoy, eran más pobres que Brasil hace 50 años. Los dos países se transformaron porque invirtieron en educación. Este es el nuestro camino como nación.

 ¿Cómo usted ve este avance en el sector corporativo?

Ferla – Las personas que quieren colocarse mejor profesionalmente tendrán que actualizarse constantemente. De la misma manera, las empresas que buscan más competitividad tendrán que invertir en la capacitación de sus equipos. Hoy tenemos inúmeras tecnologías que permiten hacer esos entrenamientos a gran escala y con alto potencial de compromiso de los colaboradores y con resultados mejores que los presenciales.

¿Los colaboradores y los líderes políticos y de las empresas saben de esta necesidad?

Ferla – Creo que sí. Es una inversión para siempre y con rendimiento garantizado. La educación no es un producto perecible que dejará de existir. El manera de enseñar puede cambiar de acuerdo con el avance de la tecnología, pero la educación siempre será esencial para el individuo, para las empresas y para los países. 

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Gamificación | Eficiencia, datos y estudio de casos

¿La gamificación funciona realmente?

Al realizar diversas reflexiones llegamos a la siguiente conclusión: funciona, sí, pero solamente bajo determinadas circunstancias. Véaselas en esta publicación.

 El artículo citado en Google Scholar sobre la gamificación, de Hamari, J., Koivisto, J., & Sarsa, H. (2014), llamado “Does Gamification Work?” hizo un análisis de 45 artículos relacionados con el tema gamificación para encontrar la famosa respuesta. Lo que muestra que la respuesta no es tan simple y directa.

 En primer lugar, vamos a ver cuanto se menciona la gamificación. A continuación, el cuadro presenta datos de una investigación sobre la popularidad del asunto. La imagen a continuación, citado en el artículo [1], contiene todos los resultados, incluyendo escritos no científicos, como artículos de revistas, publicaciones, etc.:

Otra manera de ver la popularidad del tema es construyendo una timeline de acuerdo con los datos que vienen de Google Trends. De esta manera, al analizar los datos entre 2004 y 2019, hasta el momento presente, podemos observar que ocurrió un aumento sustancial y continuo de interés en el tema. Véaselo en el gráfico a continuación.

Podemos ver que cerca del año de 2013 ocurrió un gran boom de la gamificación. Y, de esta manera, la tendencia se estabilizó en popularidad (todavía fuerte).

 ¿Cuáles son las tácticas de la gamificación que se usan más?

 Otro asunto para discutir es la motivación del público involucrado en la gamificación. Todos podemos estar de acuerdo que las personas son diferentes y, por esto, reaccionan de manera diferente acerca de los incentivos.

En el artículo mencionado los autores presentan la siguiente relación de datos, que muestra cuántos artículos citaron los tipos de motivación:

Queda claro aquí que la tríade Puntos-Medallas-Clasificación (o Leaderboards) es la más discutida y citada, pues son las tácticas más implementadas en la gamificación, pero no son las únicas y su utilización sin real significado u objetivo (llamado de pointsification) puede causar el efecto opuesto al deseado, lo que lleva a un juego desequilibrado, como presenta Kevin Werbach, profesor de la Universidad de Pensilvania – en su curso sobre gamificación. [2]

 Las motivaciones trabajan diferentes “secciones” de nuestro cerebro y emociones. Tácticas como puntos, medallas y clasificación, de acuerdo con la metodología Octalysis, se adaptan en la zona de la realización; historia/narrativa puede encuadrarse en la zona de significado ––de acuerdo con Yu-Kai-Chou [3] y su estudio sobre la octalysis de la gamificación–– luego, cada público tiene una reacción cerebral y emocional diferente dependiendo de cuáles zonas se motivan.

 ¿En cuáles campos se emplea la gamificación?

 Otra cuestión que debemos tener en cuenta es el contexto en el cual la gamificación será inserta. En el cuadro a continuación podemos ver la relación de artículos que poseían como tema los siguientes contextos:

Todos los estudios en contextos de educación consideraron los resultados de aprendizaje de la gamificación sobre todo positivos, por ejemplo, en términos de motivación y participación en las tareas de aprendizaje, como también la satisfacción sobre ellas. Sin embargo, al mismo tiempo, los estudios llevan a resultados negativos, como los efectos del aumento de la competencia desnecesaria entre los alumnos, las dificultades de evaluación de tareas y los recursos de diseño.

 La gamificación es aún un éxito en la educación desde la última vez que fueron recogidos estos datos en el artículo “Does Gamification Work?”, pero sus aplicaciones para la salud vienen creciendo significativamente, incluso en movilidad y seguridad.

 Pero, ¿la gamificación funciona realmente?

 “¿Cómo son los resultados de usar la gamificación?”. La encuesta citada como base para esta publicación presenta la siguiente tabla como respuesta:

Resultados generales:

La conclusión que llegamos es la de que la gamificación proporciona efectos positivos, sin embargo los efectos son muy dependientes del contexto en el que la gamificación está siendo implementada, como también de los usuarios que la utilizan. En otras palabras, para funcionar, una estrategia de gamificación no puede contar solo con buenas tácticas de incentivo. Ella debe también ser bien pensada en términos de cuál ambiente será aplicada y si está bien adaptada al público objetivo.

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Apple del futuro será una EdTech

El empresario Luiz Alberto Ferla quiere acelerar los negocios y transformar DOT digital group en una empresa global.

“Vamos a poner una computadora en cada escritorio y en cada hogar”. Era la década de los 90 cuando la célebre frase dicha por Bill Gates al inaugurar Microsoft, en 1975, resonó en la cabeza del entonces estudiante de ingeniería y administración Luiz Alberto Ferla. Las computadoras personales empezaban a volverse populares en Brasil y la idea de que todas las personas tengan una en sus casas ya no parecía ser un sueño. Google todavía no existía y la interacción en la internet se limitaba básicamente al intercambio de correos y mensajes en chats, pero los avances eran exponenciales y muy prometedores.

“En toda mi vida oí que Brasil solo sería una gran nación si invirtiera en educación. Tuve una visión y pensé: si Bill Gates puede hacer lo que planifica, el futuro de la educación y de la enseñanza será por la internet”, dice Ferla. Nacía en este momento la idea del que un día sería DOT digital group, hoy referencia en EdTech en Brasil. Con sede en Florianópolis y oficinas en São Paulo, Brasília y Lisboa (Portugal), la empresa tiene 300 colaboradores. En 2018 facturó R$ 50 millones y planifica crecer un 40% en 2019.

En 23 años de historia, DOT acumuló un portafolio de clientes con empresas importantes, como Natura, TIVIT, Honda, Banco Santander, World Bank, CNI y CNA. Ahora, Ferla quiere llevar el know-how al mundo. En febrero, inauguró una joint-venture en Lisboa, Portugal, con el objetivo de alcanzar Europa y los demás países de Lengua Portuguesa. El empresario también negocia alianzas para entrar en Latinoamérica, África y Asia. “Tenemos Brasil como prioridad, pero nuestro mercado no es local. Nuestro cliente está en todos los lugares del mundo”, dice el fundador y CEO del grupo.

Para acelerar los planes de internacionalización, Ferla y los asociados charlan con inversores. El empresario cuenta que recibió muchas propuestas en los últimos años, pero creía ser necesario, primero, organizar la empresa y consolidar su actuación en Brasil. “Sin esto, tendríamos que entregar la gestión para un inversor. Siempre tuve ganas de seguir como CEO del negocio y, hoy, tenemos la base para negociar de esta forma. La decisión de buscar inversores es para crecer más rápido con el objetivo de que DOT se vuelva relevante internacionalmente en el sector de EdTech”, explica Ferla.

Historia 

El primer cliente del que se volvería DOT digital group fue el Instituto Friedrich Naumann, de Alemania, seguido del Sebrae Nacional. Ferla tenía 30 años y era graduado en Ingeniería de Producción Mecánica por la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) y Administración de Empresas por la Universidad del Estado de Santa Catarina (ESAG/Udesc), facultades que hizo simultáneamente estudiando día y noche. En 1996 el empresario hacía la maestría en Planificación Estratégica en la Ingeniería de Producción de UFSC y participaba activamente del laboratorio de Enseñanza a Distancia, el primero de Brasil.

Con su orientador, Cristiano Cunha, creó en Instituto de Estudos Avançados (IEA) y un núcleo para la elaboración de proyectos de enseñanza a distancia (NVA). Apasionado por el emprendedurismo, desarrolló un curso vía internet y lo ofreció a Sebrae Nacional. “La administración se puso encantada y poco antes del curso empezar, a las 10 de mañana, todas las 2500 plazas se agotaron. Para aquella época fue un gran hecho. Por mucho tiempo, fue una de las mayores experiencias de educación emprendedora del mundo, llegando a más de 2 millones de personas”, dice el empresario.

Era solo el comienzo de una serie de negocios. En 2001, Ferla creó Knowtec, empresa experta en Inteligencia Competitiva. En 2008, con el avance de las redes sociales, creó Talk, agencia de marketing digital. Hoy son 10 empresas. Para controlarlas, en 2013 fue hecho el holding DOT digital group. En este momento, Ferla ya contaba con la experiencia de Rubens de Oliveira, COO, Guilherme Domingos Ferla Junior, CFO del grupo, y Rodrigo Zerlotti, CTIO. La actuación de DOT se divide en un 70% de los negocios en EdTech (Education Tecnology), tanto para la enseñanza formal cuanto para la enseñanza corporativa, y los otros 30% en MarTech (Marketing Tecnology).

Uno de los principales puntos de diferenciación del grupo es ofrecer soluciones completas de la A a la Z. La empresa desarrolla plataformas tecnológicas personalizadas de acuerdo con el objetivo del cliente y ofrece una serie de servicios como captación y retención de alumnos, diagnóstico y definición de la estrategia de enseñanza; producción de contenido en diferentes formatos; consultoría en la elección de las tecnologías; tutoría y monitoreo. En 2017 fue finalista en el Learning Technologies Awards – Londres, en la categoría Mejor Programa de Enseñanza a Distancia del mundo, con el caso de éxito Senar e-Tec.

Ferla se autodenomina optimista pragmático. Desde adolescente hace listas de objetivos para la vida y planifica cómo lograrlos. Uno de ellos era ser empresario. Para lograrlo, siempre estudió mucho y nunca dejó de perfeccionarse.

“Vivemos en un mundo que pide aprendizaje constante. Es uno de los motivos que creo muchísimo en la educación digital. Más allá de la búsqueda por la enseñanza formal, el mercado requiere profesionales siempre actualizados y la tecnología es la única manera de mejorar el nivel educativo a gran escala, impactando en la competitividad del país”.

Si Bill Gates cumplió la meta de popularizar la computadora, Ferla sabe que tiene todavía mucho trabajo para transformar la educación a través de tecnologías innovadoras y de la internet. Es este futuro lleno de oportunidades que motiva al empresario. Él menciona la “profecía” del futurista Thomas Frey, consultor del Instituto Da Vinci, para confirmar su optimismo. “Frey dice que hasta 2030 la mayor empresa de la internet será basada en la educación digital. Si Apple del futuro será una EdTech, DOT estará allá”, dice Ferla.

 

Entrevista publicada en el portal NSC total en 17/07/2019.

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Educación e Internet de las Cosas

Hoy en día no existe más la necesidad de charlar sobre las grandes oportunidades para la educación que la internet trajo. La revolución digital que se intensificó en los años 2000 también representó varias innovaciones educativas, como las nuevas modalidades de enseñanza a distancia, incluyendo las tendencias más actuales, como el blended learning y el microlearning.

Sin embargo, la innovación tecnológica, por definición, no para. Si vamos a pensar en cuales intercambios están cerca, en lo que respecta a la internet, y que representan grandes impactos en la educación, no podemos dejar de pensar en la Internet de las Cosas o Internet of Things (IoT). Michael Porter, de Harvard Business School, dice que esta tendencia consiste en “el intercambio más sustancial en la producción de bienes desde la Segunda Revolución Industrial”.

Y para entender este concepto es útil volver a la historia de la internet. ¿Vámonos?

Las eras de la internet

La Web 1.0, de 1996, significó contenido publicado para usuarios que utilizaban PCs. La Web 2.0, a mediados de 2005, trajo el concepto de social media, con usuarios también como productores de contenidos en blogs. Cerca del año 2014, se empezó a hablar en la Web 3.0, que trajo la ubicuidad: diversos aparatos vinculados (teléfonos inteligentes, tabletas, Smart TVs, etc.) y tratando datos. Y ahora observamos un nuevo intercambio. La Web 4.0, en la cual participan decisivamente: a) la inteligencia artificial; b) un volumen enorme de datos contextualizados; y c) la integración de otros aparatos, más allá de los digitales.

 La Internet de las Cosas recibe este nombre porque productos electrónicos, cosas, podrán acceder a la web, recorrer y tratar de datos de la manera que se considera inteligente. Si bien hoy interactuamos con computadoras portátiles y teléfonos inteligentes, en la Web 4.0 también habrá autos inteligentes, ropas con sensores de salud, tutores virtuales que charlarán con el alumno, casas (o escuelas) con sensores para lectura de los comportamientos de las personas en su interior, robots que atienden a los mayores, etc.

Lo que está por llegar

En la Web 4.0 la IoT se vuelve posible conectando productos electrónicos y digitales en una red donde incluso la fuente de energía es planificada para ser inteligente y sostenible.

 El gobierno federal brasileño ya ha demostrado su interés al divulgar en junio de 2019 el Plan Nacional de Internet de las Cosas, que involucra la creación de una cámara interministerial (que abarca educación, salud, tecnología, agronegocio, etc.) para fomentar las innovaciones relacionadas con la IoT en Brasil.

La Internet de las Cosas y el intercambio en la educación

En lo que respecta al impacto de la IoT en la educación, sabemos por el manifiesto del evento Internet of Things Week de 2017 que una de las premisas fundamentales para el éxito de la IoT es: “Identificar y apoyar la tendencia creciente del uso de tecnologías IoT en la educación”.

 Ya el informe oficial de BNDES destaca las aplicaciones de la IoT para Brasil, inmediatamente, en la industria de base (fábrica y agronegocio) y también en la salud. Después de las áreas técnicas directamente involucradas con la creación de la IoT, la formación de profesionales de salud será la primera impactada por la IoT. Lo que demanda, de acuerdo con BNDES, “reconocer Informática en Salud como un área de conocimiento por parte de los órganos de la educación” (p. 33).

Pensando en medio y largo plazos, la IoT demanda también despertar el interés de los jóvenes por la innovación tecnológica: “Apoyar y estimular movimientos para expandir la adopción de programación, robótica y uso de sensores en la Enseñanza Secundaria de escuelas públicas y privadas” (p. 31).

Immersive Learning

La IoT transformará escuelas en grandes laboratorios, en los cuales los alumnos podrán interactuar y proyectar las más diversas interacciones. La educación será más empírica, enfocada en proyectos y demandando creatividad, colaboración y comunicación. Y dada la ubicuidad de la Web 4.0, la educación definitivamente no estará restricta al espacio físico de las escuelas.

 Microsoft está popularizando la expresión Immersive Learning para designar esta experiencia Web 4.0 en la educación. La expresión hace referencia al carácter experiencial del alumno inmerso en el conocimiento. Forman parte hoy del Immersive Learning iniciativas como la realidad virtual para entrenamientos; la realidad aumentada en las escuelas; mesas interactivas; realidad mixta para volver sitios inteligentes; juegos educativos y enseñanza gamificada, etc.

 En algunos años también formarán parte corriente de este intercambio cosas como tutores virtuales capaces de efectivamente charlar con los alumnos; instalaciones electrónicas que contestarán mandos de profesores para presentar contenidos o fomentar las evaluaciones; y también robots proyectados por niños y adolescentes.

Mi invitación

La IoT todavía no es una realidad en los hogares brasileños, pero conozca lo que DOT digital group ya posee, hoy, con relación al Immersive Learning, y contacte nuestros expertos respecto de cómo la Web 4.0 cambiará la Educación.

 

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