[Opinión] Día del profesional de RH y la experiencia del colaborador

Por Luiz Alberto Ferla

La mesa de snooker es un ícono de los negocios que buscan la satisfacción de sus colaboradores, especialmente en las empresas de TI. No es mala, pero no es suficiente y, cuando lo afirmo, hablo del concepto de ambiente relajado que ella representa. Investigación hecha el año pasado por Gartner en los Estados Unidos con profesionales de la Generación Z (nacidos en la década de los 90) muestra que es necesario mucho más que regalos para mantenerlos con compromiso y satisfechos: el 40% dijo arrepentirse de trabajar en la organización actual.

Pero, ¿qué desea esta geración que ya es la mayoría de la población mundial (32%)? ¿Y qué las organizaciones pueden hacer para mantenerla, evitando la falta de compromiso y la baja productividad? La respuesta puede estar en la employee experience, un nuevo concepto que llegó para transformar el RH en un proveedor de servicios dibujados a la medida para cada uno de los colaboradores. 

¿Imposible? Sería si no fuera la tecnología, que permite personalizar las acciones de forma que el colaborador se sienta protagonista de su recorrido en la empresa.

La employee experience surgió en los Estados Unidos en 2017. Expertos se dieron cuenta de que las empresas necesitaban proporcionar experiencias positivas al colaborador para garantizar la satisfacción del cliente final, el customer success. La investigación de Gartner con la Generación Z indica que las oportunidades de desarrollo en la carrera y de las actualizaciones constantes son una de las razones principales para la estancia en la empresa. Por esto, las plataformas de educación corporativa son fundamentales para insertar la employee experience en los negocios.

Las nuevas plataformas de EdTech, hechas con base en las directrices de la experiencia del colaborador, dan libertad para que cada integrante del equipo construya su carrera en la empresa. De esta manera, el nuevo modelo huye de los patrones y valora la individualidad de las personas, buscando más sintonía entre los objetivos de la empresa y del colaborador. Las herramientas de educación corporativa permiten, por ejemplo, recomendar cursos para el colaborador con base en sus necesidades y preferencias y hacer conexiones con contenidos disponibles en la internet. Los compañeros también pueden hacer sugestiones.

El colaborador empieza a tener experiencias más positivas y la empresa recibe un profesional con más motivación para aprender a actualizarse constantemente. Un informe reciente de Brasscom muestra que el sector de TI va a necesitar de 420 mil nuevos profesionales en Brasil hasta 2024. Hoy ya quedan muchos puestos. Atender a los deseos del colaborador será cada vez más importante para retener los talentos y mantener un equipo con compromiso y productiva, feliz con su recorrido en la empresa.

 

 

Luiz Alberto Ferla es CEO y fundador de DOT digital group.

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