De la conferencia web al immersive learning

Hace 23 años decidí poner todas mis cartas en la creación de una empresa especializada en el desarrollo de tecnologías para la educación. Era 1996, la enseñanza a distancia (EaD) daba importantes pasos en Brasil con las primeras clases en la internet. Hoy, cuando observo el tiempo que ha pasado, me sorprendo con la evolución de las tecnologías educativas. Salimos de la conferencia web y llegamos al immersive learning, modelo que transporta al alumno para fuera del aula, con ambientes y recursos virtuales que llevan el aprendizaje a un nivel inimaginable en los años de los 90. Al mismo tiempo, veo el avance que aún nos espera y estoy seguro de que llegará muy rápidamente.

Cuando empecé, era estudiante del curso de maestría de la Universidad Federal de Santa Catarina y vislumbraba la posibilidad de que las personas pudieran aprender vía web. Vi el primer laboratorio de educación a distancia nacer, en UFSC, y participé de las primeras acciones, especialmente la producción de cursos con clases a distancia. El MEC había creado la Secretaría de Educación a Distancia con el objetivo de apoyar la política de democratización de la enseñanza en Brasil. Eran tiempos muy difíciles. En 1996, Google e YouTube aún no existían, no había el comercio electrónico, las redes sociales eran grupos de chats y la web tenía solo 7,5 mil dominios. Hoy son más de 4 millones.

La evolución de la tecnología para la educación (EdTech) siguió el mismo ritmo de la innovación digital. Teléfonos inteligentes, tabletas, aplicaciones, touch screen (pantalla táctil), inteligencia artificial, realidad aumentada, realidad virtual y realidad mixta: una serie de transformaciones tecnológicas volvieron las máquinas más inteligentes y, sobre todo, más democráticas, logrando una legión de usuarios. Somos más de 4 mil millones de personas conectadas ––el 53% de la población mundial. En las Américas este porcentaje es de los 73%. Todas esas personas tienen a su disposición una infinidad de contenidos, parte hecha exclusivamente con enfoque en la educación. El YouTube Edu, por ejemplo, tiene más de 362 mil inscriptos.

Las nuevas tecnologías no solo ayudan a democratizar el conocimiento como hacen que las personas tengan mucho más compromiso con sus estudios. Quien trabaja con educación sabe que, cada día más, las nuevas generaciones demandan didácticas innovadoras para mantenerse atentas. En una clase de artes plásticas, por ejemplo, el profesor ya puede llevar a sus alumnos al Museo del Louvre sin que salgan de la escuela gracias a la realidad virtual y aumentada. Son tecnologías que también permiten al estudiante simular el cambio de aceite de un tractor agrícola, como si estuviera en un taller. Es la teoría que da espacio a la práctica de manera mucho más fácil y sin riesgos.

En este nuevo escenario no se sustituye al profesor, al revés, las nuevas dinámicas ofrecidas por la tecnología regalan a los maestros la función de orientador, es decir, un profesional que orienta en el aprendizaje. En Brasil el número de graduandos en el modelo de enseñanza a distancia ya es mayor del que el de cursos presenciales y esto ocurre de manera significativa en todo el mundo. EdTech está en el radar de los gigantes de la tecnología, como Google, Microsoft, Amazon y Facebook. Inversores también están atentos, lo que aumenta la capitalización de EdTechs. La tecnología está transformando la educación y acelerando la vida de las personas y, aún, hay mucho espacio para la innovación. Quien viva, verá.

 

 

Por Luiz Alberto Ferla, CEO y fundador de DOT digital group

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